Misofonía: odio irracional a sonidos cotidianos específicos

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María Jerez Morales
Santo Domingo, RD

Hace unos meses estuvimos en el Congreso Americano de Psiquiatría, celebrado cada año en Estados Unidos, en su edición número 172, y nos encontramos con esta nueva terminología llamada misofonía.

Aunque todavía no se sabe demasiado sobre esta condición mental, ni se ha desarrollado un protocolo estandarizado para tratarla, pretendemos con este artículo mostrarles los datos más relevantes e importantes sobre la misofonía en la actualidad.

No fue hasta el año 2000 cuando se iniciaron las primeras investigaciones, hoy en día se ha estado hablando abiertamente del diagnóstico, datándose de varios artículos de revistas confiables, pudiendo tratarse de un nuevo síndrome neuropsiquiátrico.

Este síndrome mental llamado misofonía se caracteriza por la sensibilidad selectiva al sonido ligero o suave que describen las personas que odian ciertos ruidos, como el chasquido de los labios, el simple goteo del grifo, ruidos al masticar de algunos familiares, sonido de una tiza al escribir en una pizarra o hasta el sonido de respiraciones profundas, provocando esto en la persona que la padece un estrés e ira extrema, irritabilidad, ansiedad, rabia y agresividad, pánico y aislamiento social. Los casos, por lo general, suelen ser más severos cuando provienen de familiares con lazos emocionales directos, como serían los padres, hermanos, etcétera.

Cuando el grado del malestar es muy elevado las consecuencias de padecer este síndrome pueden ser incapacitantes, ya que estos evitan tener relaciones sociales y personales e incluso llegan a agredir a los demás, por lo que resulta de bastante utilidad la búsqueda de un profesional en el área.

Causas

Existen varias teorías acerca de la etiología, pero a ciencia cierta aun se desconoce, lo que sí se acordó entre varios expertos es que la misofonía no se trata tanto de los propios sonidos como de su contexto, es decir, depende de lo relacionada que esté la persona que realice el sonido y de la experiencia negativa que haya experimentado en su entorno. Esta aversión de los sonidos provoca una incomodidad fisiológica real en las personas afectadas.

Neuroanatómicamente se piensa que podría estar relacionado con el daño en la corteza prefrontal medial y con las vías hacia donde viajan las ondas sonoras al vibrar en los huesos y pasar al nervio auditivo hacia el cerebro, tocando incluso las vías anatómicas que controlan nuestras emociones, llamadas amígdalas cerebelosas.

Por lo general estas personas no son tomadas en cuenta y por esto no logran externalizar estos síntomas y simplemente se retraen socialmente.

En la actualidad estos síntomas pueden durar toda la vida e incluso reconocerse y mejorar esta condición con la terapia cognitiva conductual mostrando muy buenos resultados, también la utilización provisional de tapones y la terapia de reemplazo de ruidos.

Recomendamos a las personas que pueden estar padeciendo estos síntomas acudir ante un profesional especializado, ya sea para su diagnóstico y manejo o simplemente para obtener una mejor calidad de vida.

DETALLE

Intolerancia a ciertos sonidos

Etimología

Del griego mísos ‘aversión’ y foné ‘sonido’, la misofonía ya se considera un trastorno psiquiátrico.

Es, en resumen, la intolerancia hacia el sonido que produce el cuerpo de otra persona.

La autora es médico psiquiatra, especialista en trauma, duelo y adicciones del Grupo Profesional Psicológicamente.

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